¿Qué es la Ley de Startups y a quién beneficia en 2026?
Los beneficios Ley Startups España siguen siendo, a día de hoy, uno de los paquetes fiscales más potentes que hemos visto en la asesoría en los últimos años para empresas de base tecnológica e innovadora. Hablamos de la Ley 28/2022, de 21 de diciembre, de fomento del ecosistema de las empresas emergentes, que sigue plenamente vigente en 2026 y que permite tributar al 15% en Sociedades, aplazar impuestos sin intereses y captar talento con incentivos muy jugosos.
⚠️ Nota importante: La normativa fiscal y laboral puede cambiar a lo largo del año. Este artículo está actualizado a la fecha de publicación. Antes de tomar decisiones operativas, contrasta los datos en el BOE o en la sede electrónica de la Agencia Tributaria, o consulta con tu asesor.
Llevamos más de 35 años tramitando constituciones y planificaciones fiscales, y pocas veces habíamos visto una norma tan pensada para el emprendedor de verdad. Pero tiene letra pequeña. Y ahí es donde muchos clientes se pierden.
Te lo cuento en corto: no basta con “ser una startup” en el argot habitual. Hay que obtener el sello de ENISA, cumplir los requisitos del artículo 3 de la ley y mantenerlos año tras año. Si fallas en uno solo, pierdes el régimen. En este artículo vamos a desmenuzar los beneficios Ley Startups España, cómo se consigue la certificación y qué trampas evitar. Vamos al lío.
¿Qué requisitos debe cumplir una empresa para ser considerada emergente?
Para acceder a los beneficios Ley Startups España, tu sociedad tiene que cumplir todos los requisitos del artículo 3 de la Ley 28/2022. No vale con cumplir la mayoría. O están todos, o no hay régimen especial.
Los requisitos son estos:
- Antigüedad máxima de 5 años desde la constitución (o 7 años en sectores estratégicos).
- No cotizar en un mercado regulado.
- No distribuir dividendos.
- Tener sede social, domicilio o establecimiento permanente en España.
- Que al menos el 60% de la plantilla tenga contrato laboral en España.
- Desarrollar un proyecto de emprendimiento innovador con un modelo de negocio escalable.
El punto del carácter innovador es el más subjetivo, y precisamente por eso lo evalúa ENISA. En la práctica, si tu proyecto no aporta algo diferencial en tecnología, proceso o mercado, difícilmente pasarás el filtro. Aquí conviene apoyarse en una buena asesoría fiscal para sociedades desde el minuto uno.
¿Cómo se obtiene la certificación ENISA paso a paso?
La certificación ENISA es el trámite que acredita ante Hacienda que tu empresa cumple los requisitos del artículo 3 de la Ley 28/2022. Sin este sello, no puedes aplicar ninguno de los beneficios fiscales. Se solicita telemáticamente a ENISA (Empresa Nacional de Innovación, S.A.), tiene un plazo máximo de resolución de 3 meses y el silencio administrativo es positivo.
El procedimiento tiene su miga. Nosotros lo estructuramos siempre igual en la asesoría:
- Reunir la documentación societaria (escrituras, estatutos, cuentas anuales si las hay).
- Preparar la memoria del proyecto justificando el carácter innovador y escalable.
- Presentar la solicitud en la sede electrónica de ENISA junto con el plan de negocio.
- Esperar la evaluación técnica y económica.
Si en 3 meses no hay respuesta, se entiende concedida por silencio positivo (artículo 4 de la Ley 28/2022). Aun así, mi recomendación: no dependas del silencio. Persigue la resolución expresa, porque a la hora de justificar el régimen ante la AEAT es mucho más limpio.
¿Qué ventajas fiscales tiene una startup certificada?
Las ventajas fiscales de la Ley de Startups se concentran en tres bloques: reducción del tipo del Impuesto sobre Sociedades, aplazamiento de la deuda tributaria y exoneración de pagos fraccionados. Todo ello regulado en los artículos 7, 8 y 9 de la Ley 28/2022. Son beneficios acumulables y se mantienen mientras conserves la condición de empresa emergente.
Tipo reducido del 15% en Sociedades
Tributarás al 15% en el Impuesto sobre Sociedades en el primer ejercicio con base imponible positiva y en los tres siguientes, siempre que se mantenga la condición de empresa emergente. Un ahorro directo frente al tipo general aplicable.
Aplazamiento sin intereses ni garantías
Puedes aplazar la deuda del IS de los dos primeros ejercicios con base positiva: 12 meses el primero y 6 meses el segundo, sin garantías y sin intereses de demora. Un respiro brutal para la tesorería.
Sin pagos fraccionados
Quedas exonerado de presentar los pagos fraccionados del IS en los dos años posteriores al primer ejercicio con base positiva, mientras se mantenga la condición de emergente. Menos papeleo y menos anticipo de caja a Hacienda.
¿Qué incentivos existen para inversores y empleados de startups?
Los beneficios Ley Startups España no se quedan en la empresa: también premian al inversor que pone capital y al trabajador que cobra en acciones. Es la parte que menos se conoce y, sin embargo, la que más puede mover la aguja a la hora de captar financiación y talento cualificado.
Deducción para inversores en IRPF
Quien invierta en tu startup puede deducirse el 50% de lo aportado en su IRPF, con una base máxima de 100.000 € al año. El plazo para suscribir las participaciones se amplía a 5 años desde la constitución (7 en sectores estratégicos). Está regulado en la disposición final tercera de la Ley 28/2022, que modifica el artículo 68.1 de la Ley 35/2006, del IRPF.
Stock options para empleados
La entrega de acciones o participaciones a los trabajadores de una startup está exenta de IRPF hasta 50.000 € anuales, frente al límite general de 12.000 €. Además, hay una regla especial de imputación temporal: las stock options tributan cuando las acciones se admitan a negociación o salgan del patrimonio del empleado, con un plazo máximo de 10 años.
Esto cambia por completo la conversación con un perfil senior que estés intentando fichar. Si necesitas montar el plan retributivo con acciones, mejor pásate por una asesoría laboral especializada, porque los papeles hay que dejarlos atados.
¿Cómo afecta la Ley de Startups al régimen de impatriados o “Ley Beckham”?
La Ley 28/2022 flexibilizó de forma notable el régimen fiscal de trabajadores desplazados a España, conocido como Ley Beckham. La disposición final quinta modificó el artículo 93 de la Ley 35/2006 para reducir el periodo previo de no residencia en España a 5 años. Un cambio que ha traído a muchos profesionales de vuelta.
Además, se amplió el ámbito subjetivo del régimen para incluir, entre otros, a nómadas digitales, administradores y familiares del contribuyente, en los términos previstos en la propia norma.
Vemos a diario en la asesoría cómo este régimen se combina con la certificación ENISA para atraer directivos internacionales. Si estás pensando en constituir una sociedad para acogerte a ambos regímenes, la planificación previa es clave.
¿Qué riesgos hay que vigilar al aplicar los beneficios de la Ley Startups?
El riesgo principal es perder la condición de empresa emergente de forma sobrevenida y tener que devolver los beneficios aplicados. Ocurre más de lo que parece: la empresa crece, reparte dividendos o supera la antigüedad máxima, y de repente el régimen especial ya no aplica. Y Hacienda revisa hacia atrás.
Los supuestos más habituales que hemos visto de pérdida del régimen son:
- Distribuir dividendos.
- Cotizar en un mercado regulado tras una operación corporativa.
- Superar la antigüedad máxima prevista en la ley.
- Bajar del 60% de plantilla contratada en España tras una expansión internacional.
La consecuencia es la regularización de las cuotas dejadas de ingresar, con los intereses de demora que correspondan según la Ley 58/2003, General Tributaria, y puede conllevar sanciones económicas significativas. Por eso insistimos siempre a nuestros clientes: llevar una asesoría contable que revise el cumplimiento de los requisitos cada cierre es imprescindible. Un pequeño descuido puede salir carísimo.
En resumen
La Ley 28/2022 de Startups permite a las empresas emergentes certificadas por ENISA tributar al 15% en Sociedades durante 4 ejercicios (el primero con base positiva y los tres siguientes), aplazar la deuda del IS 12 y 6 meses sin intereses, y quedar exentas de pagos fraccionados. Los inversores pueden deducirse el 50% de lo aportado en IRPF (base máxima 100.000 €/año) y los empleados disfrutan de una exención de hasta 50.000 € anuales por entrega de acciones. La Ley Beckham reduce el periodo de no residencia previa a 5 años. Requisitos clave: menos de 5 años de antigüedad (7 en estratégicos), no cotizar, no repartir dividendos, sede en España y 60% de plantilla en territorio nacional.
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